se crea demasiado rol Licencia: CC BYSA LaurMG

¿Se crea demasiado rol?

Existen ciertos temas que me parecen recurrentes en las discusiones sobre rol, de esas que se tienen de cuando en cuando con compañeros de afición o se leen a menudo por las redes sociales. Hoy me apetecía traer uno de esos debates, que gira en torno a si se está creando demasiado rol, y ya de paso tocar algunas cosas relacionadas, como canales de YouTube, podcast y blogs, entre otros. Por supuesto, y por adelantado, cuento simplemente mi experiencia.

Algunos de los que llevan jugando muchos más años que yo me dicen que estamos en una época dorada del rol, en una burbuja, sobreviviendo con mala salud de hierro o un sinfín de cosas más. Mensajes contradictorios, parece que varíen en función de cómo sople el viento. No es que llevar muchos años te dé criterio de autoridad, pero en este caso sí te permite ver las cosas con perspectiva, especialmente si eres un editor, tienes una tienda o has creado/jugado a rol durante décadas, porque has visto otros tiempos y puedes comparar lo que otros conocen solo mediante la experiencia ajena. Otros aficionados me comentan en clubs, redes sociales y jornadas que les parece que ahora se producen obras de una calidad inmensa (y no solo en cuanto al continente), hasta el punto de que hasta mis amigos más coleccionistas tienen dificultades para comprar todo lo que sale, situación un tanto aliviada gracias a alternativas como el paga lo que quieras. A veces también oigo decir que el exceso de creaciones es negativo, que la burbuja del mercado rolero estallará y se producirá un problema importante… y por supuesto están los que ni les va ni les viene el tema, que también merecen todo mi respeto. En medio de una gran variedad de opiniones y pensamientos, creo que la mayoría está de acuerdo en que en este preciso momento se está generando o importando muchísimo material, de muy alta calidad, tan diverso como uno podría desear y más de lo que se hacía en otro tiempo. Creo que cuando yo empecé a jugar no había tanto, ni de tantos autores, ni tan a mi alcance; a lo mejor existía, pero no resultaba tan sencillo encontrarlo… la verdad es que yo también me inclino a pensar que, simplemente, ahora se produce más (no diré “y mejor” porque eso lo juzga el criterio y gusto de cada cual). Vaya por delante que me alegro muchísimo de ello. Entonces, ¿dónde está el problema? ¿Por qué hay quien se queja de que hay demasiado rol?

Creo que en este momento cualquiera puede mostrar un proyecto, difundirlo y conseguir que se juegue, llegue a las estanterías o se descargue en todo el mundo. Se dice que cada rolero tiene un manual que sueña con publicar, así que sumando ambas cosas nos encontramos ante un montón de creaciones, por no hablar de las que están por llegar. Nacen editoriales, tiendas, webs, comunidades, canales, podcast y un sinfín de cosas más. Genial. Se produce un caldo de cultivo en el que una persona como Zonk puede hacer un Patreon como creativo, o HT Publishers se marca un concurso de juegos de rol al que concurren 24 proyectos (eso nos daría dos años de juego mensual si todos se publicasen). Sospecho que muchos coincidiremos al pensar que algo así hace cinco años era, como mínimo, difícil de imaginar. Eso por no hablar de la buena marcha de mecenazgos o plataformas de distribución libre, colectivos de autores y hasta cooperativas de editores, que se unen para eliminar intermediarios. Insisto: genial. El problema es que en un contexto como ese, el famoso rolero medio ya no puede comprarse/procesar todo lo que sale, y sin lugar a dudas hay mucha gente que colecciona más rol del que juega. Lo cual, por cierto, me parece fenomenal: soy partidario de que cada uno haga lo que le reporte más felicidad, y si eso es tener cientos de manuales, bienvenido sea. En medio de esto creo que se produce una cierta sensación de saturación y desasosiego, de que las novedades nos abruman, y nos quejamos un poco cuando sabemos que varios crowdfundings que nos interesan van a coincidir en el tiempo. A veces hasta tenemos que elegir, o directamente quedarnos fuera porque a muchos la economía no nos da. Tal o cual editorial saca novedades a un ritmo frenético, y encima a menudo este o aquel autor que tenemos agregado nos invita a descargar y jugar gratis a su juego. Por la noche muchísimas partidas para ver, y no menos podcast emitiendo. Es imposible seguirle la pista a todo, o al menos lo parece. En medio de ese maremágnum se alzan las voces que indican que se produce demasiado, y la verdad es que es normal, porque de hecho se produce mucho. Mucho sí, pero no demasiado.

Y es que para mí nunca será demasiado. Igual es porque pertenezco al grupo de los trasnochados que creen que el rol es arte, así que cuando veo a un creativo trabajando con ahínco en su obra me cuesta mucho ir a cortarle el rollo diciéndole: “Eh, baja el ritmo que en este año ya salen muchos proyectos roleros y el tuyo ni me gusta ni me hace falta”. Lo mismo me pasa con las editoriales, las tiendas, los canales, los podcasts y todo lo que he mencionado antes. En realidad, me hace gracia imaginar una situación así, en la que se limitase a la gente que quiere hacer cosas. Seguro que en la España del Siglo de Oro, en la que había escritores prolíficos, nadie obligó a Lope de Vega a relajar la vena creativa… y menos mal. Comparar la actualidad del rol con el Siglo de Oro es un nivel intenso, pero ya he reconocido que pertenezco al grupo de los trasnochados, así que espero que se me perdone y se entienda el ejemplo. Porque lo que quiero decir es que todas las novedades, todo el espíritu creativo, todos los proyectos e ideas que tengan que ver con más y mejor rol me gustan y me aportan. Incluso cuando no puedo permitírmelos o cuando no tengo tiempo de jugarlos o verlos por encima. Incluso cuando ni siquiera me gustan. Me satisface y llena el mero hecho de que existan, porque sé que harán felices a otras personas, que al final es de lo que se trata. Me gusta la sensación de pertenecer a un tiempo en el que se produce tanto, y ojalá podamos ir a más. Hace no muchos años, y hasta donde mi mala memoria se extiende, aquí no había tanto movimiento. Supongo que va por ciclos, como la mayoría de las cosas, aunque tampoco me atrevo a asegurarlo. Solo estoy convencido de que todo era más pequeño (si cabe), con menos diversidad, con menos opciones. El rol era menos accesible, y creo que eso es de lo más negativo que le puede pasar a un hobby.

Así que no sé, tal vez se nos está acabando la época dorada, porque también se terminó el Siglo de Oro. Igual nos estalla en la cara la burbuja, o se nos muere el paciente con mala salud de hierro, y el ritmo de producción baja y ya no habría proyectos roleros diversos y suficientes como para poder encontrar aquello que realmente estábamos buscando, o eso otro que nos aportaría tanto si lo descubriéramos. Para mí eso sería una pena terrible, así que hoy y siempre me interesa que haya más rol, porque nunca es demasiado.

Jesús “Rolero” compagina su labor como impulsor de Rolero con su trabajo en sus propios juegos de rol, manteniendo al mismo tiempo una vida relativamente normal. O eso dice.

5 Responses

  1. stoichkov13 17/09/2015 / 10:48

    Creo que tienes mucha razón. Me pongo como ejemplo. Ahora mismo, con los libros que tengo podría tranquilamente tener juegos con los que jugar hasta el final de mis días y seguramente podría legarle mi ludoteca a mi hipotética hija o hijo y tendría para jugar muchísimos años. Si le sumamos los juegos de los otros integrantes de nuestra mesa, aún más.
    Pero creo que el hecho de que se crea rol también es síntoma de que se juega. Se podría matizar mucho pero la idea general es esa.
    Al final yo creo que lo importante, para que todo esto no explote, es que tiene que haber relevo generacional, porqué mi percepción es que los que compramos ahora, somos en mayoría gente que jugaba antes (pre-epoca dorada del rol) y ahora podemos permitirnos cosas que antes no podíamos.
    Pero bueno, sinceramente me gusta mucho la época en que vivimos respecto a lo que publicaciones se refiere. Esperemos que dure muchos años y que cada vez la afición vaya a más.

  2. TheobaldWarriorGames 17/09/2015 / 11:29

    Creo que la variedad es buena. Tener muchas publicaciones de rol, nos da la oportunidad de elegir el material que mas nos guste para desarrollar nuestras partidas. Al igual que es interesante “probar todo lo que se pueda”. Y yo creo que el limite esta ahí en nuestra capacidad para poder disfrutar de todo el material. Si con un solo libro de rol puedes jugar durante todo un año o más que pueda durar una campaña, es imposible disfrutar de todos los juegos a ese nivel. Me gustaba jugar o dirigir One Shoot´s en las jornadas a las que iba, pero en apenas 2 o 3 horas no te da para explotar a fondo el sistema ni el trasfondo.
    También pienso que la gran cantidad de material hace difícil que llegue a más gente y se convierte en una pugna entre editoriales y autores para llamar la atención de los jugadores porque el publico objetivo es relativamente reducido.
    Pero en general me gusta que en nuestra afición se genere tanto material y tengamos la oportunidad de meternos en mundos tan fantásticos y distintos.
    Los grafittis y los videojuegos son arte, el rol también, sin ningún genero de dudas.

  3. David maganto 17/09/2015 / 16:46

    Al final el tema del rol es como cualquier otro producto de ocio, la industria busca sus potenciales consumidores y se adapta a sus necesidades. Creo que hoy en día, como bien dices, todos aquellos niños raros que peleaban con la paga para poder adquirir un libro nuevo, son ahora los camareros, los profesores, los taxistas, los funcionarios, en definitiva, los trabajadores con suficiente poder adquisitivo como para permitirse un capricho al mes. Eso hace que las editoriales y la industria rolera lo aproveche y que adapten sus precios y sus ritmos de publicación a un consumidor que, saben, intentarán sacar ese dinero mensual, para poder colmar esa espinita que tiene clavada en el corazón desde su juventud (que no es otra que consumir lo que desee sin tener un padre o una madre que te ajuste las cuentas).
    Por lo que veo por internet, el rol se sustenta de treintañeros acomodados, y la industria lo sabe. Siempre y cuando haya un posible comprador, habrá un factible vendedor.

    Otro tema es si el rol esté ausente en la juventud, cosa que yo no creo así. Lo que pasa es que aunque españa esté jodida, si uno tiene un trabajo más o menos en condiciones, puede permitirse comprar un libro. Yo con 15 años fotocopiaba manuales, ahora, con casi 30, intento comprar todo lo que consumo. Supongo que la industria sabe muy bien quien es su posible comprador, y cuanto dinero está dispuesto a gastar.

  4. davatinchi 17/09/2015 / 17:26

    Es como la música o cualquier arte. En los 60, todos los rockeros escuchaban las mismas bandas. En este siglo, cada uno elige su banda favorita y coexisten miles de bandas de cada género.
    Por eso la masificación del rol me parece espectacular y positiva. Saludos, gran posteo.

  5. Fluhr 17/09/2015 / 18:49

    Actualmente compramos más manuales de los que tenemos oportunidad de jugar, porque el libro de rol tiene esa doble dimensión de juego y de libro. Yo disfruto simplemente con su lectura, y si encima tengo oportunidad de jugarlo pues mucho mejor.

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