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Coherencia e incoherencia en la obra de Tolkien

La obra de J.R.R. Tolkien está considerada como uno de los pilares de la literatura fantástica actual. Junto a las obras publicadas por un grupo de literatos cercanos a él, dió forma a parte de una estructura que se ha imitado dando forma a un estilo, una visión y un conjunto de normas no escritas que han establecido lo que muchas veces esperamos ver de este género.

Ha hecho falta bastante tiempo para que nuevas obras se desmarquen de forma definitivamente de ese conjunto de elementos que podemos encontrar en El Señor de los anillos o El Hobbit. No es que no existieran, pero su visibilidad era aparentemente menor que todo aquello en lo que no aparecieran elfos, enanos y orcos. Hoy podemos hablar de Joe Abercrombie, Brandon Sanderson, Patrick Rothfuss y como no, de George R. R. Martin con su afamada Canción de hielo y fuego, pero ya estuvieron ahí, entre muchos otros, Robert E. Howard, creador del mítico personaje bárbaro llamado Conan, o Michael Moorcock, autor de Elric de Melnibone y detractor de la obra de Tolkien a la que criticó por ser “infantil”, entre otras cosas.

Hoy en día, muchos consideran Tolkien como un genio con gran talento, no solo por su creatividad, sino por su calidad literaria. Su obra ha sido reconocida mundialmente, se encuentra entre los libros más vendidos del mundo, ha traspasado la frontera de las tapas de las encuadernaciones para plasmarse en formato de cómic, y ha sido llevada en múltiples ocasiones a la gran pantalla. Peter Jackson no fue el primero que hizo una película basada en su obra, aunque sí quién le ha dado más visibilidad fomentando sus historias, personajes y llevando así el título de El Señor de los anillos a cada hogar.

Se podría hacer un símil entre esta obra y la política actual española, donde Tolkien (o en este caso su hijo Christopher), junto con otros autores de reconocida fama en el género de la fantasía, son la “casta” establecida que intenta mantenerse por todos los medios en su posición predominante, y los autores que desde hace unos pocos años se abren hueco en este mercado, son Podemos intentando romper con lo clásico. No se lo tomen en serio, es únicamente una comparación humorística…

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La verdad es que la obra de Tolkien no siempre ha sido tan estimada como lo es actualmente, ni en términos de calidad literaria, ni por parte del público lector. El crítico estadounidense Edmund Wilson calificó El Señor de los anillos como “basura adolescente”, el escritor Edwin Muir dijo que “todos los personajes son como niños que nunca llegarán a la pubertad”, Michael Moorcock lideró un movimiento en el que consideraba la lucha del bien contra el mal obsoleta, tachó a Tolkien de conservador y comparó su obra con Winnie de Pooh, el oso de la saga infantil creada por Alan Alexander Milne, por su percepción de la ambientación como una “alegre Inglaterra”. Incluso dentro del propio grupo literario del autor las críticas fueron variadas y se cuenta que Hugo Dyson se quejó durante una noche de lecturas de El Señor de los anillos diciendo “¡Oh no! ¡Otro elfo!”

Las críticas a Tolkien fueron más allá de las críticas literarias, y calificaron al propio autor de racista y fascista, principalmente debido a que los personajes protagonistas son todos blancos y de estatus elevado (excepto Samsagaz Gamyi), mientras que aquellos que sirven a Sauron son de piel oscura. Hoy en día los memes por internet, bromas y chanzas sobre el asunto ofrecen una visión menos crítica y más cercana a la broma, aunque para muchos la sensación sigue siendo esa. Sin embargo, para considerar el asunto y tener una percepción adecuada deberíamos ponernos en la piel de un escritor blanco, inglés y católico de mediados del siglo pasado.

Dejando aparte la crítica al autor y sobre la obra literaria, es verdad que hay que alabar el gran trabajo que conlleva crear un mundo de esa magnitud. Para muchos, la creación de la Tierra Media, el mundo a donde pertenece, la mitología concebida para darle sentido, la existencia de idiomas para las razas, etc, es lo que valorar por encima de todo. Un mundo que parece perfectamente formado, coherente con la historia que da cuerpo a las aventuras de la Tierra Media. Pero, ¿cuánta razón hay en ello? ¿Es la Tierra Media un mundo tan bien construido?

Mucha gente ha criticado incoherencias en El Señor de los anillos o El Hobbit que han de entenderse como parte de un todo, y no como algo encontrado solo en ese libro. También hay que entender que cuando se escribió el Hobbit, el Anillo Único no existía, y solo era un anillo que permitía volver a Bilbo invisible.

Otras incoherencias, como que un montaraz como Trancos se pasee con una espada rota en sus viajes se comprenden cuando se conoce la historia de Arnor y los dúnedain del Norte, descubriendo que esa “espada rota” no es solo una espada, sino un símbolo de todo un pueblo con miles de años de antigüedad que representa la esperanza del regreso de su reino.

Incluso el mismo Tolkien, en su afán perfeccionista, ayudó a crear incoherencias en su obra. Quizás la más conocida sea ese cambio de la procedencia de los orcos, que en un primer momento explicó en el Silmarillon. Morgoth, el Vala Oscuro, corrompió el cuerpo y alma de muchos elfos cautivos para conseguir crear orcos, pero tras muchos años en alguna de sus cartas o ensayos Tolkien dijo que el Vala no podía haber hecho eso porque no tenía poder para cambiar el destino de ninguna raza, y las almas de estas criaturas viajarían a Aman tras su muerte abarrotando las Estancias de Mandos. Consciente de ello volvió a escribir un origen distinto para los orcos.

Es curioso que en una obra cuyos fans consideran tan “perfecta”, el autor ayude a crear este tipo de dudas más típicas de obras escritas por diferentes autores, como ha ocurrido con las diferentes y variadas historias de Conan o con las diferentes sagas, trilogías y libros individuales escritos ex profeso para ambientaciones de juegos de rol como Reinos Olvidados, o Vampiro la Mascarada.

Es difícil buscar la coherencia y realidad en un entorno tan grande como es la Tierra Media, y en general de cualquier ambientación de fantasía. Si unimos la enorme cantidad de material escrito para ese mundo y consideramos que se trata de una obra fantástica, la dificultad aumenta considerablemente. Aunque una vez la magia entra como factor a tener en cuenta, su simple mención suele ser la fórmula que dé explicación a todo aquello que no se entiende o que carece de ella.

La Tierra Media tiene muchas cosas incomprensibles que para el lector que busca pasar un buen rato pasan totalmente desapercibidas. Pero, aquellos que profundizan más en la Tierra Media, pueden preguntarse el por qué de aquello que se encuentran en la obra o en el mundo. Algunas de estas incoherencias tienen su explicación en otros escritos de la obra, otras se explican mediante la magia o el toque corruptor de Morgoth/ Sauron. No debería haber ningún problema en ello a no ser que todas las explicaciones procedan de la misma fuente facilona.

Una de las primeras cosas incoherentes que nos puede venir a la cabeza es la vestimenta de los hobbits. Esto puede percibirlo hasta el lector casual. Los hobbits visten como el inglés de clase media reflejando la sociedad en la que vivía el autor (camisa, pantalón, chaleco, reloj de bolsillo). El resto de pueblos de la Tierra Media visten con atuendos de una época mucho más antigua, con túnicas, sayas, capas, pieles, cotas de malla, etc. Este primer dato no guarda relación y concordancia con el mundo donde tienen presencia las historias contadas, tan solo es un reflejo de la sociedad del autor que quiso representar ahí. Se puede dar importancia o no a la diferencia en la forma de vestir, pero no cabe duda de que es algo que no tiene explicación. ¿Es magia?

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La propia sociedad hobbit y las urbes cercanas también tienen su discordancia con el mundo. La Comarca y Bree no se encuentran lejos y apenas hay contacto entre hombres y hobbits, con excepción de aquellos que se han trasladado a vivir entre la “gente grande”. Estos lugares no excesivamente grandes viven aislados del mundo, con la excepción del paso de los viajeros de distintas razas que pasan por allí, y que no son bien recibidos en muchos lugares, excepto en Bree y aquellos asentamientos donde vive la gente grande.

En cambio, es curioso cómo la sociedad de los hobbit no tiene carencias de ningún tipo, usan cuberterías delicadas, porcelanas exquisitas, viven con toda comodidad… un lugar idílico sin tacha de corrupción, maldad, ni problemas más allá de desencuentros entre vecinos y familiares que no llegan a más. Bree en cambio es representado de una forma un tanto más sombría, donde se ven aspectos más oscuros y menos amables de la sociedad, como reflejo de la presencia del ser humano, pero a pesar de ello, la calidad de vida y comodidades son similares.

El resto de Eriador, salvo la región donde habitan hobbits y humanos, es un páramo deshabitado con la vaga excepción de algunas granjas y la presencia de los pocos dúnedain que quedan, responsables de mantener lejos de estas tierras cualquier tipo de amenaza.  Tales dúnedain gobernaban el territorio que antiguamente formaba el reino de Arnor y a sus pobladores, caminos y ruinas de antiguas urbes. Vigilancia y protección que realizan individualmente o en grupos que en la gran mayoría de ocasiones no superan los treinta individuos, como la “Compañía gris” que lleva el estandarte de Arwen a Aragorn en el Abismo de Helm. Carecen pues de un ejército.

Así han pasado los dúnedain mil años, decreciendo su número poco a poco sin que apenas ningún mal tocara esa región que, sin embargo, ha seguido deshabitada casi totalmente, descrita en muchas ocasiones como un páramo desértico, transitada por viajeros con noticias de guerras, pero que no atrae a ningún tipo de refugiados buscando paz y un pedazo de tierra donde vivir y donde sus familias vivan a salvo. Si ese lugar es un desierto sin pobladores, ¿Que están protegiendo los dúnedain si no hay gente en ese lugar y las ciudades se encuentran en ruinas? ¿Cómo vigilan un terreno tan grande sin organización militar y siendo escasos en número? ¿Por qué en mil años no han alterado su forma de vivir y de organizarse?

Curiosamente, nada más acabar la guerra del Anillo, un grupo de hombres y medio orcos liderados por Saruman y Grima “lengua de serpiente”, se hace con el control de la Comarca fácilmente… donde nadie había conseguido llegar en mil años ni con grandes huestes, unos pocos lo consiguen en un tiempo récord, desde que Saruman es vencido en Isengard a antes de la llegada de los cuatro hobbits a la Comarca.

Los propios Nazgûl muestran también algunas incoherencias. “Los nueve” aparecen como una amenaza que acecha a los personajes casi desde el inicio. Nueve poderosos servidores del enemigo convertidos en espectros que, según convenga a Sauron, usa como mensajeros, espías, asesinos o capitanes de sus ejércitos. A estos nueve poderosos sirvientes parece que no hay quien les haga frente, o así se hace referencia en múltiples ocasiones. Pero hay momentos que en lugar de poderosos servidores de la Sombra parecen gatitos acobardados… unos elfos de noche por el camino hasta los puerto grises entonando cánticos a Elbereth los ahuyentan sin ser conscientes de ello ni dedicar mucho esfuerzo, y más tarde, Aragorn en solitario se enfrenta a cuatro de ellos y logra hacerlos huir.

Boromir siempre ha sido mi personaje favorito de El señor de los Anillos. Bueno, él y Samsagaz Gamyi. Boromir es el personaje más verosímil, más creíble de todos, alguien que sabe lo que quiere, con un propósito claro: usar el arma del Enemigo en contra de Sauron. El resto de miembros de la compañía del anillo tienen motivos diferentes para iniciar el viaje y unirse a la compañía. Eso si realmente los tienen. Y nadie más sabe qué quiere hacer con el anillo, parece que esperan acontecimientos o a que el portador diga algo.

En realidad, a esto nunca le he dado mucha importancia, porque como he comentado al principio del artículo es una historia de fantasía en un mundo de fantasía, por lo cual, nos encontramos con situaciones y momentos fantásticos en los que los protagonistas realizan grandes hazañas ¿lógico, no?.

Pero analicemos la creación de la compañía del anillo. Escogen nueve miembros por que nueve son los Nazgûl, los enemigos directos de la Compañía del anillo, que hasta ese momento los han perseguido. Y entre los miembros de la compañía recién creada, se incorporan Aragorn, el heredero de un reino perdido y el mejor montaraz de la Tierra Media, Gandalf un poderoso espíritu del bien con la misión de derrotar a Sauron, Boromir un príncipe entre los hombres y gran guerrero, y Frodo, un hobbit quien hasta ahora ha portado el anillo y conoce el peso de transportar tal artefacto, su sirviente Sam… bueno, un jardinero muy leal, pero que muy, muy leal, Legolas un poderoso guerrero elfo de linaje real, Gimli un veterano guerrero y príncipe enano que se une a la compañía por vergüenza de que un elfo se haya incorporado antes que él, y Merry y Pipin, dos hobbits cuyo mérito más grande es el de robar boniatos y calabazas a un granjero… y los sabios del concilio se muestran de acuerdo.

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Es decir, van a portar el artefacto más poderoso de la Tierra Media, aquel que puede destruir el mundo o salvarlo, e incorporan a cuatro hobbits cuyo mayor logro es haber sobrevivido al viaje desde la Comarca hasta Imlandris, y no por sus propios medios sino mediante la ayuda de espíritus benéficos, príncipes destinados a heredar un reino, y poderosos guerreros de la antigüedad que antes de su resurrección en las estancias de Mandos mataban Balrogs a pares…

En realidad la composición de la compañía es espectacular, llena de sentimientos de amistad y deber, de esperanza y decisión. Muy épico vamos. Pero la elección de sus miembros, más bien, la presentación de voluntarios para la misión es irrisoria. Con ejemplos como este no extraña que tacharan la obra de infantil. Podemos buscar la explicación que queramos como que los sabios del concilio, como por ejemplo Elrond, creen en el destino del mundo y de las razas, o simplemente podemos leer y divertirnos con buena literatura, pero no buscarle lógica a ciertas cosas.

¿No os da la sensación que los elfos tienen pocos hijos? Estos seres no envejecen y solo mueren a causa de la violencia, en cambio, a pesar de existir elfos con miles de años de edad, estos apenas tienen hijos. Elrond, por ejemplo, que nació en el año 532 de la primera edad tan solo tiene tres hijos. Tuvo que terminar la primera edad y transcurrir la segunda entera, hasta que en el año 109 de la Tercera edad se casó con Celebrian (hija de Celeborn y Galadriel) y a partir de entonces tuvo descendencia, los gemelos Elladan y Elrohir en el 130 y a Arwen Undómiel en el 241.

Unos seres tan longevos que nunca envejecen deberían tener más descendientes a lo largo de los años, al igual que ocurría con los elfos de la primera edad que tenían bastantes hijos. Claro que, en ese caso, la Tierra Media podría sobrepoblarse de elfos y a alguno igual le daba un infarto.

Pero son los orcos, cuyas vidas son cortas quienes se multiplican con rapidez creando huestes y hordas que atacan una y otra vez a los pueblos libres.

Una vez más, se trata de fantasía y es de suponer que la respuesta a esta incógnita la encontramos en esa palabra.

El Señor de los anillos y el mundo donde suceden sus aventuras es un lugar fantástico para disfrutar de buenas tardes de rol o de apasionante lectura, a pesar de que encontremos incoherencias en el enorme mundo creado por el profesor Tolkien. No podemos pretender que un mundo de fantasía y de estas características sea perfecto. Acordémonos entonces, cuando hablemos de las incoherencias de otros mundos creados por la literatura o con la intención de jugar a rol, que hasta la más afamada obra de fantasía contiene cosas sin explicación.

A un lado queda la espiritualidad, la acción de sus páginas y el espíritu de la obra, tan solo miramos la construcción de un mundo, como tantos y tantos jugadores de rol hemos hecho y hacemos día tras día. La perfección solo está al alcance de Dios. O eso dicen.

El debate está servido.

Jugador de rol desde los 13 años, y electricista de profesión, así que soy algo así como un Electricista aventurero.

26 Responses

  1. boriel 11/07/2016 / 10:52

    Interesantes todas estas cuestiones, aunque cómo bien comentas, viniendo de un mundo de fantasía tan vasto, podemos explicar todo esto aludiendo a la magia y no esperar que la lógica y las reglas de nuestro mundo se apliquen a él. Personalmente lo veo más como entretenimiento que como algo con más pretensiones (un universo paralelo “serio”), y no me cuestiono tanto.

    Cuando jugábamos al rol, recuerdo que a veces debatíamos sobre estos temas. Una de las cosas que me comentó un compañero fue que los Hobbits son una raza con cierta resistencia mágica que los hacía idóneos portadores del anillo. No obstante esta resistencia no es infinita. Finalmente Frodo, al igual que los hobbits portadores anteriores (Smeagold, Bilbo) también terminan corrompidos por el anillo, aunque las consecuencias de esto no llegan a ser tan graves como si fueran las de otra raza (con un humano a lo mejor habría habido otro reino de oscuridad).

    La otra explicación de la superpoblación de los Elfos, también era interesante. Como para los Elfos el tiempo transcurre más “lentamente”, tener un hijo hace 100 años es “reciente”, de ahí a que no tengan tantos. Esta idea me parece ingeniosa, pues como dices, actúa como regulador de población. :)

    Y respecto a Boromir, te doy la razón. El personaje más “real” dentro de este mundo de fantasía.
    Gracias por este artículo. He disfrutado mucho leyéndolo.

    • Funs Athal 11/07/2016 / 23:48

      Hola y gracias por tu respuesta.
      En realidad el articulo tiene un poco de trampa, ya que la intención del mismo es usar estos ejemplos para darnos cuenta que ningún mundo de fantasía es perfecto. Todos tienen incoherencias, incluso la Tierra media, que tiene tanta fama de trabajada, coherente y verosímil. Y que además, toda obra es criticada por unos u otros en un determinado momento. Tolkien no fue menos, por supuesto, como he desarrollado en el artículo.
      Por otro lado, muchas de las incoherencias que puse tienen una o más respuestas. Lo de la ropa, aunque raro, es un reflejo de la vestimenta que cierta clase social inglesa usaba en la época del escritor. Como muchos saben, Tolkien reflejó muchas cosas de su entorno y vivencias en los libros. La poca natalidad élfica podría explicarse a que son seres más espirituales que los hombres, etcétera. Aunque nada de esto importa como dices, muchas veces es mejor tener esa visión y dejarlo como está sin preguntarse porqué.

      Un saludo

  2. José Palancares 30/07/2016 / 22:30

    De nuevo, leyendo un artículo relacionado con Tolkien, sólo me queda decir… Inconmensurable la capacidad de algunos para soltar gilipolleces, especialmente sobre la Tierra Media, y hacerlo cómo si estuvieran dando una Clase Magistral con la que Sentar Cátedra.

    • Funs Athal 31/07/2016 / 23:41

      Esta es una de las clases de mensajes que me esperaba encontrar como respuesta. Como les he dicho a otros en otros lugares de la red, creo que no has entendido el fondo del artículo debido a que lo tomas como un ataque a la obra de Tolkien cuando no lo es.
      Nadie ha presentado cátedra en ningún lado, pero siendo que posiblemente usted sea versado en la obra de Tolkien, seguramente será capaz de iluminar al autor en que se ha equivocado y el por qué.
      Un saludo

  3. José Palancares 01/08/2016 / 00:54

    Bien, empecemos por el principio.

    “La obra de J.R.R. Tolkien está considerada como uno de los pilares de la literatura fantástica actual.”

    Sólo con leer esta frase, queda patente una ignorancia sobre la obra de Tolkien que imposibilita que el texto pueda considerarse un ataque de ningún tipo, a algo de lo que queda de manifiesto que usted ignora absolutamente todo.

    Supongo que usted en su magno conocimiento, sustentado sin lugar a dudas sobre amplios conocimientos, considerará a Homero, Hesíodo, Plutarco o Pausanias, entre otros autores de literatura mitológica greco-romana, como autores de fantasía (en el absurdo y desligado de su concepción original uso que se da actualmente a dicho termino), seguramente a los Escaldos nórdicos que narraban la mitología nórdica, como por ejemplo Bragi Boddason “el Viejo”, Thjódólfur úr Hvini, Tindr Hallkelsson o Snorri Sturluson, también los considerará autores de fantasía; o a cualquier otro escritor y/o narrador de cualquier mitología, a lo largo y ancho del mundo, también los considerará autores de fantasía.

    Tal como demostró el Dr. Martin Simonson en su tesis doctoral (y estoy hablando de alguien que arriesgaba su carrera y prestigio profesional en analizar la obra de Tolkien, algo que sin lugar a dudas usted también habrá hecho) la obra de Tolkien está más próxima a obras como La Ilíada, La Odisea o La Eneida (por poner algún ejemplo) que de la obra de cualquiera de los autores modernos denominados de fantasía. Podría extenderme más sobre el particular, pero lo encontrará mejor desarrollado en la citada tesis doctoral.

    Si sólo con la primera frase de su escrito queda demostrado su conocimiento, veraz y conciso, sobre la obra de Tolkien, me da que entrar a iluminar el sinfín de incongruencias entre lo que usted opina de la obra de Tolkien y la obra en sí, podría dar para más de una docena de artículos.

    • Funs Athal 01/08/2016 / 18:28

      Pues muchas gracias por su paciencia, generosidad y pasarse por nuestra humilde revista. Esperamos que lo siga haciendo en otras ocasiones aportando tanto como en estos comentarios.

      Y no, no considero las obras que nombra usted obras de fantasía. Es un debate que he tenido con autores españoles y miembros de editoriales en otras ocasiones. Pero, después de todo, ignoro muchas cosas para afirmar nada, por lo que solo ofrezco mi opinión.

      Un saludo

  4. José Palancares 01/08/2016 / 20:30

    Gracias por animarme a seguir aportando lo que considere oportuno cuando lo considere oportuno, no necesitaba su aprobación, pero ya que me la ofrece tan generosamente, la acepto de buen grado.

    Pues si esas obras no las considera fantasía, sería conveniente que revisara su concepto de la obra de Tolkien como fantasía, puesto que ni esa era su intención, ni su resultado; tal como demuestran estudios serios, realizados por gente seria, que sí sabe de lo que habla.

    Coincidimos en que usted ignora muchas cosas, lo mismo que yo, lo mismo que todos; un sabio sobre esto dijo: “Todos somos muy ignorantes, lo que pasa es que no todos ignoramos las mismas cosas.” Ese sabio en concreto se llamaba Albert Einstein.

    El problema es cuando se habla afirmando cosas sobre aquello que se ignora. Algo que usted no hace, por supuesto, sólo opina, pero, ¿opinar no es afirmar lo que uno considera cierto sobre algo?
    Vaya, pues va a ser que si afirma.

  5. Elfo 02/08/2016 / 11:30

    Muy bueno el artículo. Crea un aspecto divertido y buenas opciones de debate sobre un autor que bien lo merece.

    Respecto a la progenie de los elfos tiene fácil explicación. La naturaleza a fin de cuentas es sabia. Igual que el número de hijos de la especie humana ha ido reduciéndose con los años conforme hay mayor población mundial y precisamente la población es más longeva, tiene sentido que los elfos tarden más en procrear y tengan menor número de hijos.

    De hecho pasa con otras especies mucho menos longevas, los conejos, las ratas. Hay miles de ejemplos. Cuanto mayor es la longevidad de una especie menor es el número de hijos que acaban teniendo.

    • Funs Athal 02/08/2016 / 11:41

      Hola Elfo, gracias por tu respuesta.
      En realidad podría haber varias soluciones a tal “enigma” . Los elfos son criaturas muy espirituales que es posible no tengamos que comparar con los humanos de tal manera, pero, desde la visión del lector medio que no ha estudiado la obra esto nos puede resultar chocante cuento menos.

      Estudios han realizado teorías de que la cuantía de los hijos que tenían los humanos en diferentes épocas variaba por diferentes razones. Por ejemplo, la media de natalidad de los nómadas era más amplia que de aquellos pueblos que vivían de manera sedentaria, es decir, la raza de adapta a las necesidades. Pero hablando de un entorno de fantasía, creo que es hilar muy fino buscar estas soluciones.

      En realidad lo único que quise plantear con el artículo es que en ninguna obra creada (incluso en la vida real) esta carente de estas preguntas que aparentemente no tienen respuesta y pueden parecer inverosímiles por ello.

  6. Elfo 02/08/2016 / 13:15

    Emilio Duró tenía una teoría bastante buena al respecto. Según el, es mas o menos al revés de como dices. Un individuo muere cuando finaliza su ciclo, y su fín siempre es el de perpetuar la especie y crear descendencia. Cuanto menor es el índice de supervivencia mayor es el número de hijos que tiene. Actualmente estamos actuando contra-natura de tal forma que la buena vida, la sanidad, los buenos hábitos nos hacen vivir muchos mas años y eso hace que el ser humano cada vez tenga hijos mucho mas tarde. Además si antes tenian muchos hijos por que el indice de supervivencia era muy bajo y de esa forma se aseguraban de que al menos había alguno que sobreviviera, ahora las circunstancias hacen que la supervivencia sea muy superior lo que nos permite tener un número de hijos mucho mas bajo.
    Lo que yo decía. La naturaleza es sabia. Aunque igual el ser humano no tanto.

    Por lo demás, es algo que un lector de Tolkien pocas veces se va a preguntar. De hecho la mayoría de incoherencias que has nombrado son cosas que yo había pasado por alto totalmente.

  7. José Palancares 03/08/2016 / 08:45

    Estimado Funs Athal cuando usted escribe“Los elfos son criaturas muy espirituales.”¿Escribe la primera tontería que se le ocurre o es aposta el contradecir lo que Tolkien dejo escrito?

    Porque una de dos, o usted habla sin saber o miente sabiendo que lo hace.

  8. Funs Athal 03/08/2016 / 10:24

    Es curioso que usted, con el conocimiento que tiene sobre el tema, pregunte eso. Pero ya que hace grandeza de generosidad en esta conversación al señalar ese comentario, me gustaria saber porque no está de acuerdo.

  9. José Palancares 03/08/2016 / 11:09

    Porque usted, de manera muy generosa, contradice lo que Tolkien dejo escrito, como le indiqué en el mensaje anterior pero usted no ha sido capaz de entender (o ha decido ignorarlo intencionadamente).

    Si tengo que quedarme con lo que usted afirma, perdón opina, y lo que Tolkien afirma, me quedo con lo escrito por Tolkien, que creo que coincidirá tenía mayor conocimiento sobre su propia obra de lo que pudiera tener cualquier otro, en especial usted.

    Lo que me lleva a formularle de nuevo la pregunta sobre cómo escribe estas Clases Magistrales sobre la obra de Tolkien, ¿escribe la primera tontería que se le ocurre o es intencionado el contradecir lo que Tolkien dejo escrito?

    • Funs Athal 03/08/2016 / 12:43

      Es posible que como indica, mi comprensión lectora no sea la adecuada y que por ese motivo entienda mal las palabras que aparecen en el Quenta Silmarillon, donde el propio autor, o tal vez su hijo (quien tengo entendido que publico el libro tras la muerte de su padre), indican que los elfos se aproximan a la naturaleza de los ainur.
      No es en el único libro donde encuentro estas referencias. En la enciclopedia ilustrada de David Day indican lo que yo mencioné en el comentario anterior sobre la espiritualidad, pero es posible que esa obra sea una fuente equivocada donde documentarme.
      También indican algo similar en la Fenopaedia http://www.elfenomeno.com/info/ver/19157/titulo/Elfos , pero es una web creada por fans que tambien es posible que muestres “afirmaciones” de los articulistas mal documentadas, por lo que es posible que tampoco sea fiable.

      Ante esto se presenta un dilema, al menos a mi se me presenta, ya que usted con su sapiencia lo tiene mas claro que yo, pues soy un simple lector medio con mediocre comprensión lectora y mucha ingenuidad que confunde la opinión personal con afirmar algo. El dilema del que hablo es que usted afirma que el autor dice que no son seres muy espirituales (que no espíritus), pero en las fuentes que tengo a mi alcance indican lo contrario, su cercanía a esa espiritualidad. Incluidas palabras del propio Tolkien o tal vez su hijo, pues no se hasta que punto el Sr. Christopher modificó la obra de su padre.

      Con esto no pretendo abrir un debate, que posiblemente si lo hará, sino mostrar que no escribo la primera tontería que se me pasa por la cabeza ni trato de contradecir al autor como usted se pregunta en respuestas anteriores. Es mas, aunque tras leer los textos y desarrolle mis propias y posiblemente equivocadas ideas, están basadas en fuentes ya publicadas incuso por mano del propio autor.

      No soy un experto en la magna y extensa obra del profesor Tolkien (como usted ha podido observar) y en verdad no pretendo serlo, pero si me gusta lo suficiente para haber leído bastantes cosas, que posiblemente no sean adecuadas o las haya interpretado erróneamente (esa manía que tenemos algunos de desarrollar ideas por nosotros en lugar de recitar como dogmas de fe lo desarrollado por otros). Eso no indica que insulte al autor, que me ria de su obra ni nada parecido.

      Para terminar, me gustaria pedirle que dejara de hablar de manera ofensiva. En todos los mensajes que le he respondido lo hice con educación y alabando ese saber en la Obra de Tolkien que usted muestra, mientras que el trato que a tenido por su parte hacia mi persona a rozado el insulto y el desprecio. No me lo he querido tomar así pues entiendo que entre dos personas únicamente puede desarrollarse una conversación si ambas partes muestran respeto la una por la otra, de lo contrario entraríamos en una discusión en la que no estoy dispuesto a entrar.

      Un afectuoso y sincero saludo

      @Elfo es una buena teoría, interesante de contrastar con las otras al menos. Como en todo hay incongruencias en esa visión. Por ejemplo, la alta natalidad de muchas familias de alta clase, y cuando digo alta clase digo las mas altas con 3 y 4 hijos, no a la clase media alta con uno o ninguno), y visiones distintas. Mi visión personal a la baja natalidad de los países avanzados difiere bastante.

      Esto lo hablamos la próxima vez que nos veamos si quieres, con un café delante.

      Un saludo

  10. José Palancares 03/08/2016 / 13:31

    Para no abrir esos debates que usted dice que tampoco quiere abrir, sólo indicarle que sería conveniente que ampliara sus fuentes de lectura de escritos de Tolkien, porque en otros documentos podrán resolver sus dudas sobre este asunto.

    Es curioso eso que menciona de recitar como dogmas de fe lo que otros desarrollan, especialmente cuando sus ideas contradicen lo investigado por personal muy solventes sobre la materia; quizá en su movimiento anti-dogmático debería plantearse por qué desprecia la labor de investigación de otros, o por qué se cree con suficiente autoridad como para pensar que sus opiniones son más validas que lo escrito por el propio autor.

    Lo de insultar al autor o reírse de su obra, bueno, es el ardid para intentar desviar la atención más antiguo del mundo, defenderse haciéndose la victima de unas acusaciones que el otro interlocutor ni ha mencionado, ni se pueden inferir de sus palabras.

    Lamento su cerrazón a aceptar algo desarrollado por alguien que no sea usted, ante esta circunstancia es inútil e infructuoso continuar con lo que queda patente es una pérdida de tiempo.

    Por último, le agradezco que alabara mi saber sobre la obra de Tolkien, y en especial la manera tan sarcástica y sutil que la que lo ha realizado, tan sutil, que la alabanza no se percibía por ningún lado.

    • Funs Athal 03/08/2016 / 13:50

      Tómelo como quiera, mis comentarios eran sinceros.

    • José Palancares 03/08/2016 / 15:18

      Nadie ha puesto en entredicho su sinceridad (de nuevo se defiende de imaginarias acusaciones), lo que he querido decir es que la manera de expresar sus presuntas alabanzas, puesto que daba a entender un tono excesivamente sarcástico, no ha dado lugar a percibirlas como tales en ningún momento.

  11. Alex 03/08/2016 / 23:51

    Desde luego, José, de Tolkien sabe un rato. De literatura, en general, me atrevo a decir.
    De buenos modales, mesura, etc…ya no tanto, desde luego.
    Entrar en la casa de otro a decir que no suelta más que gilipolleces me suena a tildar al que opina diferente de ‘tener un magno conocimiento” de insulto sarcástico. Ya que le gusta documentarse, le documento sobre el sarcasmo:
    Sarcasmo – nombre masculino
    1. Dicho irónico y cruel con que se ridiculiza, humilla o insulta.
    Por tanto, está usted insultando y humillando (o intentándolo, porque cualquiera que lo lea será consciente de su conocimiento y su manera inapropiada de exponerlo). Teniendo en cuenta que luego se lo echa en cara a su interlocutor, me parece que es usted algo hipócrita e inapropiado. Y que debe una disculpa al autor del artículo.

    Otra cosa. Eso de que la obra de Tolkien, meramente por no ser considerada por los muy estudiosos como una obra de fantasía y más cercano a otras obras del género de la epopeya, no quiere decir que no pueda servir de base. De hecho, la obra de Tolkien es una de las influencias clásicas del género de la Fantasía heroica o fantasía épica, subgénero del género fantástico. En este tipo de fantasía se aglutinan muchas influencias y componentes, uno de los más importantes es la Épica. La épica, como sabrá sin duda, es un género que presenta hechos legendarios o ficticios, relativos a la hazaña de uno o más héroes, y las luchas en las que toman parte.
    Algunos de los géneros que la desarrollan son, o sorpresa, la epopeya, la leyenda, y el mito.
    Si ahora rebobinamos hacia atrás, podemos llegar a la conclusión de que estas variantes pueden estar presentes como influencias en el género de la fantasía heroica. Y siendo así, si tomamos una obra muy cercana a epopeyas clásicas como la Ilíada y la Odisea, como la obra de Tolkien, podemos suponer que sea una influencia del género de fantasía, quedando desarbolada su primera argumentación que tan jactanciosamente ha presentado.

    Ahora supongo que responderá, no le voy a animar a que lo haga pues claramente hace lo que le place, algo muy sano haciéndose con respeto. Ya le digo por adelantado que no pienso leer lo que responda ya que, no tiendo a hacer mucho caso a los que con sus palabras demuestran no dar valor a las de los demás.

    Un saludo y feliz navegación!

    • José Palancares 04/08/2016 / 08:06

      En su caso comenzare por el final.

      Absolutamente ningún estudioso medianamente serio consideraría la Épica, la Epopeya o el Mito como un subgénero de la fantasía; podría señalarle a media docena de catedráticos de primer orden mundial que han tratado sobre el particular… pero como no va a leérselo pues tampoco es cuestión de perder el tiempo.

      Sobre el argumento ridículo de que como la obra de Tolkien es una influencia para la fantasía entonces es fantasía, lo más que le puede decir es que el jazz por mucho que fuera una influencia para grupos thrash metal, como por ejemplo Watchtower o Megadeth, no paso a ser thrash metal y continuó siendo jazz.

      Sobre el sarcasmo que usted me imputa, he de decirle que en ningún momento he hecho uso de él, si tengo que decirle a usted que me parece un indigente mental y cultural, es lo que estoy diciendo exactamente lo que quiero decir, sin ironía ninguna.

  12. Alex 04/08/2016 / 08:38

    No pensaba leerlo, mucho menos responder, pero ¿Indigente mental?
    Demuestra una completa falta de educación, y se lo digo sin sarcasmo. Educación, modales, dignidad y todas las posibles variantes del ‘arte’ conocido como savoir faire.

    Sólo quería comentarle un par de cosillas al respecto:
    Por favor, revise su comprensión lectora. Porque mucho alardear, insultar, y demás, pero no tiene el más mínimo nivel de comprensión lectora. Se lo demuestro, que no me hace falta recurrir a otras fuentes para ello, como usted tan bien hace, ya que basta leer dos posts seguidos para darse cuenta:
    – Mi frase:
    “La épica, como sabrá sin duda, es un género que presenta hechos legendarios o ficticios, relativos a la hazaña de uno o más héroes, y las luchas en las que toman parte.
    Algunos de los géneros que la desarrollan son, o sorpresa, la epopeya, la leyenda, y el mito.”
    Su frase:
    “Absolutamente ningún estudioso medianamente serio consideraría la Épica, la Epopeya o el Mito como un subgénero de la fantasía.”
    Comprensión lectora: 0
    – Mi frase:
    “Podemos llegar a la conclusión de que estas variantes (epopeya, la leyenda, y el mito) pueden estar presentes como influencias en el género de la fantasía heroica. Y siendo así, si tomamos una obra muy cercana a epopeyas clásicas como la Ilíada y la Odisea, como la obra de Tolkien, podemos suponer que sea una influencia del género de fantasía.”
    Su frase:
    “Sobre el argumento ridículo de que como la obra de Tolkien es una influencia para la fantasía entonces es fantasía”
    Comprensión lectora: 0
    Como queda demostrado por sus respuestas, su comprensión lectora es o nula, o completamente condicionada por una necesidad patológica de desprestigiar las palabras del prójimo y aparentar ser superior. Aunque no creo en la bondad del ser humano, si creo que no buscamos la malicia improductiva, por lo que me quedo con la primera opción, y eso siembra una coherente duda sobre cualquier argumento anterior y posterior.

    Sobre el sarcasmo que le imputo, y que tan groseramente defiende, se dará cuenta que sus palabras tiene un nulo valor, mucho menor que el le atribuye usted a las palabras del autor del artículo. Se lo explico, porque de leer tanto se le debe haber olvidado la educación: usted puede dudar de alguien que asegura no haber querido usar el sarcasmo, pero que se lo expresa con educación, y lo da por tajante y no discutible. Sin embargo, cuando se hace eso mismo con usted, tiene la poca delicadeza de contestar insultando.

    Le invito a que deje de leer un poco, algo que le puede hacer más culto pero no mejor persona. Porque quizá, como dijo un sabio, debería tener en cuenta que “Todos somos muy ignorantes, lo que pasa es que no todos ignoramos las mismas cosas.”
    Yo personalmente prefiero ser un indigente moral, pero con educación y respeto, que ser usted.

    • José Palancares 04/08/2016 / 09:56

      Desconocía que además fuera un indigente moral, pero en fin si usted lo dice no se lo discutiré.

      Sobre el resto de las gilipolleces que usted esputa, me temo que no perderé mucho el tiempo en señalarle los trastornos mentales que se perciben del hecho de decir que la épica es uno de los componentes de la fantasía y airarse porque se lo señalan. Eso sin contar con lo confiable que es una persona que dice que no hará algo y luego va y lo hace.

      Por mi parte ya le digo que no voy a perder más el tiempo en responderle a sus sesudos y elevados comentarios (esto sí que es sarcasmo, porque sus comentarios me parecen el producto de un intelecto inferior al de una ameba retrasada).

  13. Alex 04/08/2016 / 11:05

    Genial!
    Acaba de demostrar que, con esfuerzo, es capaz de comprensión lectora. Es una pena que para demostrarlo, tenga que llegar hasta la última línea del texto. Pero le felicito, lo ha logrado.
    Ya que en tan alta estima tiene a tolkien, y tanto respeto por el trabajo de Martin Simonson, quizá debería demostrar un poco más de amplitud de mente ya que Tolkien abarcó en su obra varios géneros, como bien dice su admirado Dr Simonson.
    De cualquier manera, le invito a que tenga en cuenta al mencionado sabio (más que ambos dos, desde luego), Albert Einstein, y tenga la educación y el decoro de respetar a los que no saben tanto de literatura como usted (lo cual no le ha llevado más que a tener un lenguaje pedante y pretencioso, lleno de términos grandilocuentes innecesarios en una conversación en un medio y momento como el que nos encontramos), pero sí bastante más de modales. Porque da igual cuanto crea saber de literatura, yo no haré una comparación de usted con una ameba por mera educación.
    Y siento decirle que da mucha menos fiabilidad alguien con su talante ‘abierto’, ‘constructivo’ y ‘dialogante’, que alguien que rectifica su intención ante los gratuitos insultos de alguien con sus modales.

  14. Funs Athal 04/08/2016 / 11:31

    Señores. Les agradecemos enormemente sus comentarios, pero es posible que sea hora de pensar que esto se va de las manos y es mejor dejar el “debate” antes de que la sangre llegue al río.

    Muchas gracias por todo

    • Alex 04/08/2016 / 12:30

      Cierto es.
      Lo siento mucho, espero no haber molestado a los miembros de la web.
      Seguid con el buen trabajo, pese a las críticas de los que no participamos.
      Un saludo

    • José Palancares 04/08/2016 / 12:45

      Hombre, con las risas que me estoy echado con Alex, alguien que recomienda no leer y que considera pedante cualquier vocablo que se escape del escueto conocimiento que tiene de su propio idioma.

      Alguien que sólo sabe repetir un proverbio de Einstein por haberlo leído antes en este mismo hilo; y que el único nombre de un estudioso de Tolkien que conoce es el que ha sido mencionado aquí .

      Yo le dejaría continuar amenizando el hilo con su dechado de virtudes intelectuales

  15. Funs Athal 04/08/2016 / 12:40

    Responder es una manera de participar. Gracias a los comentarios y la gente que responde nuestra pequeña web crece. Muchas gracias por todo.

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